El Gobierno retira la Gran Cruz de Sanidad al psiquiatra Antonio Vallejo Nájera por su papel en la represión franquista

  • El Consejo de Ministros del próximo 7 de julio aprobará el real decreto por el que se revoca, a título póstumo, la Gran Cruz de Sanidad concedida a Antonio Vallejo Nájera Lobón.
  • La retirada de esta distinción responde a la incompatibilidad de su legado con los valores democráticos, éticos y humanos que guían la sanidad pública.
  • Vallejo Nájera utilizó la psiquiatría para justificar políticas de persecución, represión y control social durante la guerra y la dictadura franquista.
  • Sus teorías eugenésicas dieron apariencia médica y científica a prácticas de estigmatización, deshumanización y desposesión de derechos.
  • La revocación constituye un acto de memoria, justicia y reparación, y reafirma el compromiso de la sanidad pública con la dignidad, la evidencia científica y los derechos humanos.

Fotografía nota de prensa

Madrid, 3 de julio de 2026.- El Consejo de Ministros del próximo 7 de julio tiene previsto aprobar el real decreto por el que se revoca, a título póstumo, la Gran Cruz de Sanidad concedida a Antonio Vallejo Nájera Lobón, psiquiatra militar vinculado al aparato ideológico del régimen franquista.

La decisión responde a la incompatibilidad de su legado con los valores democráticos, éticos y humanos que hoy guían la sanidad pública. El ejercicio de la práctica clínica y la defensa de la salud pública deben estar siempre al servicio de las personas, de su dignidad y de sus derechos, nunca en su contra.

Antonio Vallejo Nájera utilizó la medicina y la psiquiatría para justificar políticas de persecución, represión y control social durante la dictadura franquista. Elaboró y difundió supuestas categorías diagnósticas que atribuían patología mental a personas y colectivos en función de su ideología, adscripción política o características sociales.

Estas construcciones, carentes de base científica, contribuyeron a dotar de apariencia médica y científica a prácticas de estigmatización, deshumanización y desposesión de derechos, reforzando mecanismos de control social y justificando la exclusión de quienes pensaban diferente.

En este contexto, sus teorías sirvieron de soporte para prácticas como la separación de menores de sus familias, su sometimiento a procesos de reeducación y la justificación de políticas orientadas a una supuesta regeneración social. Unas actuaciones que representan una grave quiebra de los principios éticos y deontológicos que deben regir toda práctica sanitaria, y contradicen frontalmente la misión que simboliza la Orden Civil de Sanidad.

Desde el punto de vista de la salud mental, la obra y el legado de Vallejo Nájera resultan incompatibles con los principios que hoy sustentan la atención psiquiátrica y psicológica en España. Frente a una concepción biologicista, estigmatizadora y excluyente, el actual modelo de salud mental se fundamenta en los derechos humanos, la autonomía de las personas, la inclusión y el respeto a la diversidad.

La revocación de la Gran Cruz de Sanidad concedida a Antonio Vallejo Nájera constituye un acto de memoria, justicia y reparación. Supone, además, un reconocimiento a las víctimas de prácticas que nunca debieron encontrar amparo en el ámbito sanitario.

La medida se adopta en coherencia con los principios democráticos, los valores del Sistema Nacional de Salud, la Ley de Memoria Democrática y los compromisos internacionales adquiridos en materia de derechos humanos. Con ella, el Gobierno reafirma el compromiso de la sanidad pública con la dignidad de las personas, la igualdad, la evidencia científica y la defensa de los derechos humanos.