Meningitis: qué es, cómo se transmite, cómo se trata y cómo prevenirla
La vigilancia epidemiológica, la vacunación, el tratamiento y la información rigurosa a la población constituyen los pilares fundamentales para su prevención y control.

¿Qué es?
La meningitis es una enfermedad que consiste en la inflamación de las meninges, las membranas que rodean el cerebro y la médula espinal. Puede estar causada por distintos agentes infecciosos, principalmente virus y bacterias. Entre estas últimas, la enfermedad meningocócica —producida por la bacteria Neisseria meningitidis— es una de las formas más relevantes desde el punto de vista de la salud pública, debido a su potencial gravedad y rápida evolución, que suele cursar provocando cuadros de meningitis y sepsis Existen varios serogrupos -A, B, C, W e Y- de la bacteria Neisseria meningitidis, siendo los serogrupos B y C lo más frecuentes en los países occidentales.
El periodo de incubación suele oscilar entre 2 y 10 días, siendo más habitual entre 3 y 4 días. Cuando la enfermedad se manifiesta, puede evolucionar de forma rápida hacia cuadros graves, como meningitis o sepsis, que requieren atención médica urgente.
Desde el punto de vista epidemiológico, los grupos de mayor riesgo son los niños pequeños, así como los adolescentes y adultos jóvenes. Por este motivo, las estrategias de prevención se dirigen especialmente a estos grupos.
¿Cómo se transmite?
La transmisión de la enfermedad meningocócica se produce a través del contacto directo con secreciones respiratorias de personas infectadas o portadoras, por ejemplo, mediante la tos, los besos o la convivencia estrecha y prolongada. No obstante, es importante subrayar que la presencia de la bacteria en la población es relativamente frecuente sin que ello implique enfermedad: una proporción significativa de personas puede ser portadora de forma asintomática en la nasofaringe, y solo en un porcentaje muy reducido de casos se desarrolla la enfermedad invasora.
La enfermedad meningocócica no se transmite con facilidad en contactos casuales, sino que requiere una exposición estrecha y prolongada a secreciones respiratorias. Las bacterias se transmiten de persona a persona por gotitas expulsadas desde las vías respiratorias y tras un contacto estrecho y prolongado con personas que están enfermas o con personas que transportan el meningococo en su nariz o garganta sin tener la enfermedad (portadores asintomáticos). El hecho de que existan portadores no implica que la mayoría de las personas vaya a enfermar, ya que solo una pequeña proporción desarrolla la enfermedad. El riesgo de transmisión de las personas con la enfermedad desaparece 24 horas después de iniciar el tratamiento antibiótico adecuado.
¿Cómo se puede prevenir la enfermedad
meningocócica?
La principal medida preventiva es la vacunación. En España, el calendario vacunal incluye vacunas frente a distintos serogrupos del meningococo, lo que ha contribuido de manera decisiva a la reducción de la incidencia de la enfermedad en las últimas décadas. Por eso es tan importante seguir las recomendaciones realizadas en el calendario común de vacunación a lo largo de toda la vida. Además, en caso de aparición de un caso, se adoptan medidas de salud pública como la administración de antibióticos a los contactos estrechos, con el fin de evitar la aparición de nuevos casos.
¿Cómo se trata la enfermedad meningocócica?
Ante la sospecha de una enfermedad meningocócica de origen bacteriano, se debe iniciar tratamiento antibiótico lo antes posible siguiendo las indicaciones del personal facultativo.
Situación epidemiológica actual en España
La enfermedad meningocócica puede aparecer de forma ocasional o también en pequeñas agrupaciones de casos (brotes) cada cierto tiempo. Aunque en España el número de casos nuevos de enfermedad meningocócica (incidencia) sigue siendo bajo en la actualidad.
En el año 2024 se notificaron un total de 348 casos de enfermedad meningocócica invasiva (EMI): 4 casos fueron importados, 5 sospechosos y 3 probables. Del total de casos, 178 fueron mujeres y 158 hombres. En el periodo 1996-2024, se notificaron un total de 15.832 casos, sin incluir los casos importados, ni los casos que no tuvieran confirmación diagnóstica.
A partir del año 2015, se inició un ligero aumento en la incidencia, que conformó una onda emergente en 2018 y 2019. Durante los años 2020 y 2021, coincidiendo con la pandemia por COVID-19, se produjo un marcado descenso en la incidencia de EMI, que comenzó a recuperarse en 2022 y continuó creciendo en 2023. En 2024 se observa un incremento del 24,5%, con 348 casos, recuperando los niveles previos a la pandemia registrados en 2018 y 2019.
En cuanto al número de casos confirmados de EMI por serogrupo del patógeno Neisseria meningitidis, la mayoría de los casos en España son provocados por el serogrupo B (189 casos), seguido por el W (42 casos) y el Y (24 casos).
La incidencia actual de la enfermedad sigue siendo baja y debe interpretarse como el resultado de la eficacia de la vacunación. Mantener altas coberturas vacunales es esencial para evitar la reaparición de casos y brotes.
En conjunto, la meningitis continúa siendo una enfermedad poco frecuente, aunque de gran relevancia sanitaria. La vigilancia epidemiológica, la vacunación y la información rigurosa a la población constituyen los pilares fundamentales para su prevención y control.
Para más información se puede consultar el informe sobre la Enfermedad meningocócica invasiva en España en 2024 elaborado por el Centro Nacional de Epidemiología del Instituto de Salud Carlos III.
Casos en Reino Unido
Reino Unido ha reportado un brote de meningitis invasiva en Kent. El brote incluye 20 casos notificados en el momento, con 2 fallecimientos; y un posible caso en Francia relacionado con la exposición a los casos de Reino Unido. El Centro Europeo de Control de Enfermedades ha realizado una evaluación de riesgo donde consideran muy baja la probabilidad de expansión del brote. En las personas expuestas en Kent se está realizando el seguimiento de sus contactos y se les está administrando la vacuna de Meningococo B. No hay recomendaciones para la población en general por la expansión del brote.















