Envejecimiento saludable y prevención de fragilidad

La fragilidad se define como un deterioro progresivorelacionado con la edad de los sistemas fisiológicos que provoca una disminución de las reservas de la capacidad intrínseca, lo que confiere una mayor vulnerabilidad a los factores de estrés y aumenta el riesgo de una serie de resultados sanitarios adversos. Es un buen predictor de eventos adversos, relacionados con la discapacidad y dependencia, debido a la alteración de la capacidad funcional. Su evolución depende de factores modificables y, por lo tanto, es susceptible de ser prevenible, detectable y tratable, con el fin de dotar a las personas mayores de un envejecimiento activo y saludable.

Para abordar la fragilidad en la “ Estrategia de Promoción de la Salud y Prevención en el Sistema Nacional de Salud Archivo pdf.  Se abrirá en una ventana nueva. ” (EPSP), se creó el Grupo de Trabajo para la prevención de fragilidad y caídas en la EPSP, formado por CCAA y sociedades profesionales, que ha elaborado una serie de materiales teniendo en cuenta la evidencia científica actualizada en este campo.

La Actualización del documento de consenso sobre prevención de la fragilidad en la persona mayor Archivo pdf.  Se abrirá en una ventana nueva. propone captar a la población mayor de 70 años con sospecha de fragilidad, para su inclusión en un programa de detección precoz, y así realizar un Plan de Intervención individualizado, vinculado a recursos comunitarios y centrado en programas de ejercicio físico multicomponente, recomendaciones nutricionales y revisión de la medicación.

Materiales de apoyo (Nuevo)

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